| En todos, además de las medallitas de Budha, había esto que está en primer plano. |
Siguiendo por el margen del rio he pasado por mercados de
reliquias, unas medallitas que los interesados en ellas sacan un cuentahílos y
se fijan bien en ellas antes de comprarlas (parece de coleccionismo) todas
ellas con Budhas tallados. No he llegado a entender la diferencia entre una que
vale 5 y otra que vale 500. Las cajitas para guardarlas podían costar hasta
2000 Baths.
He pasado por un mercado de flores, puestos y puestos de
gente haciendo collares, ramos y centros de flores. Chulísimo también.
Para comer he parado en un puestecillo de la calle (un carrito), como la señora no sabía español, le pedido lo mismo que la niña que atendió antes que a mi. Me ha dado a probar unas hojas parecidas a la albahaca, diciéndome que picaban, las pruebo un poco, otro poco, "esto no pica, eche, eche" pa qué dije ná, ¡quién iba a pensar que pasadas por la sartén iban a picar tanto¡, una bomba, cuando dejé de llorar y toser se mantuvo el calor de estómago todo el día (para qué tener calor por fuera si se puede llevar por dentro).(¿el final de la historia? consecuencias ineludibles y pastillita de omeprazol.)
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